Cómo caminar según el Espíritu: una guía de tres pasos para entregarse a Dios
- hace 2 días
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En nuestras meditaciones diarias del estudio bíblico en grupo, nos enfocamos en el ministerio del Espíritu Santo. Estamos aprendiendo a caminar según el Espíritu en lugar de según nuestros sentimientos. Hoy, nuestro tema es: «Rendir nuestros cuerpos al Espíritu».
¿Quién controla el instrumento de tu vida?
Piensa en tu vida como un instrumento musical. En manos de un principiante, un violín puede producir solo un chirrido, pero en manos de un maestro, crea una obra maestra.
Tus manos, tus pies, tus ojos y tu mente son «instrumentos». La pregunta es: ¿quién está tocando la canción de tu vida hoy? ¿Estás entregando tus miembros a la «música» del mundo, o le estás entregando el instrumento al Espíritu Santo?
La estrategia de tres pasos para caminar según el Espíritu (Romanos 6)
El apóstol Pablo nos da una estrategia de tres pasos para la victoria espiritual: Conocer, Considerar y Presentarse (Romanos 6:6-13). Debemos conocer nuestra identidad en Cristo: que estamos muertos al pecado y vivos para Dios. Debemos considerar (o contar con) el hecho de que el pecado ya no tiene dominio sobre nosotros. Y finalmente, debemos presentarnos a Dios.
Pablo nos advierte que no sigamos presentando los miembros de nuestro cuerpo al pecado como instrumentos de injusticia. En cambio, debemos presentarnos como aquellos «vivos de entre los muertos».
Meditación cristiana diaria: Entregar tu cuerpo a Dios
Esta es una decisión deliberada y diaria. Significa decir: «Espíritu, aquí están mis ojos; ayúdame a ver a las personas como Tú las ves. Aquí está mi lengua; que mis palabras edifiquen en lugar de destruir».
La batalla por tu vida se gana o se pierde en la mente. Lo que permites que ocupe tus pensamientos determina qué «canción» tocará tu cuerpo. Cuando cada mañana entregamos intencionalmente nuestros «instrumentos» a Dios, permitimos que el Maestro Músico produzca una «canción de justicia» que el mundo necesita desesperadamente escuchar.
Reflexión: La oración del aliento
Imagina entregar tus manos, tus ojos y tu mente a Dios en este mismo momento.
Inhala: «Soy tu instrumento».
Exhala: «Toca tu canción a través de mí».
Cómo aplicar esto hoy
Es fácil hablar de «entregarle nuestros instrumentos», pero ¿cómo lo hacemos realmente cuando la vida se vuelve agitada? Aquí hay una rutina matutina sencilla para poner en práctica Romanos 6:
Paso 1: La entrega matutina. Antes de mirar tu teléfono o revisar tu correo electrónico, siéntate en el borde de tu cama. Abre físicamente tus manos con las palmas hacia arriba sobre tu regazo. Dile al Espíritu Santo: «Hoy, estas manos te pertenecen. Úsalas para servir, no para agarrar o reaccionar con ira».
Paso 2: La revisión del filtro. A lo largo del día, antes de responder a un correo molesto o decir una palabra dura, haz una pausa de tres segundos. Pregúntate: «¿Quién está tocando esta nota en este momento? ¿Yo o el Espíritu?» Si eres tú, usa la oración de la respiración para devolverle el instrumento a Dios.
Paso 3: Reflexión vespertina. Antes de irte a dormir, repasa tu día. No te juzgues con dureza, solo observa: ¿Cuándo tu vida sonó como una hermosa canción? ¿Cuándo sonó como un «chirrido»? Agradece a Dios por Su gracia y decide entregarle el instrumento nuevamente mañana.
Continúa tu viaje espiritual…
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