7. The Authority of the Believer

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7. La Autoridad del Creyente

Autoridad de Embajadores para Todo Creyente.

 

Al comenzar un tema como la autoridad de Dios, quiero asegurarme de que todo el mundo sepa que esto no es sólo para ciertos individuos de los que podemos pensar como "súper-santos''. La cuestión de la autoridad es importante para cada creyente, y el entrenamiento comienza cuando usted dice "sí" a Cristo Jesús.  Su Espíritu se está moviendo por todo el planeta Tierra. Como Sus hijos, es esencial para nosotros estar involucrados en Su trabajo mientras aprendemos a caminar con Él. El ejercicio de la autoridad no es sólo para unos pocos escogidos. Quienquiera que esté interesado en el reino buscará hacer la voluntad del Padre como lo hizo Jesús. Además de la voluntad revelada de Dios en la Palabra, también tenemos Su Espíritu Santo. Todo hijo de Dios tiene acceso a la Palabra y al Espíritu para derribar fortalezas. El llamado va a quien tome a Dios en Su Palabra y avance en la fe. Él guía a Sus hijos paso a paso, pero nosotros descansamos en la autoridad de Cristo, no en la nuestra. Déjenme ilustrar lo que la fe en Dios y la muerte y resurrección de Cristo puede hacer cuando hombres y mujeres salen en el poder de Dios al compartir esta historia de un libro llamado Mega-Shift. En su libro, Megashift, el autor James Rutz comparte acerca de tres creyentes desconocidos que actuaron con fe y se movieron en la autoridad de Dios. El resultado fue un testimonio maravilloso del poder de Dios para cambiar la atmósfera espiritual en un área:

 

En 1999, tres bosquimanos del desierto de Kalahari cambiaron la historia. No eran promotores y agitadores de la sociedad, sino analfabetos pobres que ataban tiras de cuero a la parte inferior de sus pies cada vez que necesitaban "zapatos." Sin embargo, se destacaron de la multitud de tres maneras:

 

  • Ellos conocían a Dios, y sabían cómo mover Su mano, es decir, convencerlo para transformar África.

 

  • Habían descubierto a través de conversaciones con lectores e investigadores cómo África había llegado a ser conocida como el Continente Oscuro, el hogar de las naciones más pobres de la tierra.

 

  • Pensando en sintonía con el Espíritu de Dios, determinaron que el continente había tenido suficiente miseria, y ya era hora de tomar una posición y revertir la maldición.

 

Encontraron que era una maldición que estaba en la raíz del problema. Los arqueólogos y antropólogos últimamente han ensamblado -a través de fragmentos de cerámica antigua, arte rupestre, etc.- un cuadro coherente de cómo África fue colonizada y inculturada. Hace mucho tiempo, los colonos originales descendieron muy lentamente desde el norte a través del Valle del Rift, una grieta geológica que va desde el Mar Muerto en Israel hacia Sudáfrica. Dondequiera que establecieran comunidades, hacían pactos con los dioses locales -en realidad demonios- poniéndose bajo la autoridad de estos poderes malignos. Los resultados han sido masivos y espantosos. Sin embargo, los bosquimanos sabían qué hacer. Organizaron una expedición de oración para conducir la Guerra Espiritual.

 

Convocando a un equipo de intercesores de oración con experiencia, incluyendo algunos occidentales, viajaron al norte 5.000 millas durante tres meses, comenzando en julio en Cabo Agulhas, el extremo sur de África, y parando en numerosos sitios antiguos, principalmente a lo largo del Valle del Rift, renunciando y rompiendo los acuerdos originales con demonios y maldiciones.

 

Cada sesión de oración en cada parada era lo que llamamos una confrontación de poder. De lejos, el más grande llegó a Zimbabwe. Después de un viaje muy largo y duro en Jeeps, el equipo llegó al Monte Injalele en las colinas de Matobo, dos mil kilómetros cuadrados de granito rojizo, y hogar del águila negra. Aunque remota, la región era un destino popular para los peregrinos, muchos de los cuales eran presidentes, reyes o jefes tribales. Durante muchos años, habían venido a Injalele para buscar consejo y orientación. Allí, un "oráculo" supuestamente les habló desde una gran grieta en la parte trasera de la montaña.

 

Usted puede asumir con seguridad que cualquier consejo procedente de la grieta era de calidad inferior. A lo largo de los años, se había convertido en un santuario tan concurrido que la red de médicos brujos en todo el sur de África había construido cuatro templos alrededor de los bordes de la grieta. Entonces, el equipo oró. Adoraron a Dios. Se arrepintieron por los pecados de la gente al adorar dioses demoníacos. En voz alta ellos decretaron la caída de los poderes malignos y declararon la propiedad de la tierra transferida al reino de Cristo. Luego, fueron a la siguiente parada. Poco después, Dios golpeó y golpeó con fuerza. Un rayo golpeó los cuatro templos y los incineró por completo! Como pueden imaginar, estaba por todos los periódicos de la región y en boca de todos.

 

En dos días, el médico brujo más respetado de todo el sur de África llegó para evaluar los daños y ver qué se podía hacer para restaurar el sitio. Aunque era un día sin nubes, fue alcanzado por un rayo y muerto en el acto. Luego vino la tormenta. Puede que hayas visto los informes de daños en CNN World News. Las lluvias más torrenciales en la memoria azotaron una vasta región, arrasando aldeas enteras y devastando especialmente los sitios ocultos y centros de entrenamiento de brujería, que eran numerosos allí. Sin embargo, en las zonas occidentales, el mismo sistema de tormentas hizo que el Kalahari floreciera como un jardín. Allí, donde vivían muchos cristianos, la tierra se transformó en un invernadero de árboles, hierba exuberante, plantas florecientes, arroyos que fluyen y caza silvestre, virtualmente invisible durante al menos un siglo. Los lugareños estaban asombrados, y el temor del Señor cayó sobre todo el territorio.[1]

 

Cuando escuchas esta historia, suena como si saliera directamente de la Biblia. Pienso en el desafío que el profeta Elías tuvo con los profetas de Baal (1 Reyes 18). Esta historia es muy similar en muchos aspectos. La maldición del enemigo era real, y el poder de Dios era real y evidente para todos. Veo varias cosas importantes cuando miro esta historia moderna del poder de Dios. En primer lugar, estas eran personas ordinarias que eran meramente obedientes. En segundo lugar, se mantuvieron juntos, y no se involucraron en este ministerio solos. Ese es el modelo del Nuevo Testamento. En tercer lugar, eran individuos que sabían cómo orar y actuar en obediencia a la voluntad revelada de Dios. Podemos hacer las cosas tan complicadas, pero no tiene que ser así. Las Escrituras enseñan que esta es la herencia de cada hijo de Dios. Este tipo de poder de liberación es el "pan de los hijos" (Mateo 15:26) que es parte del pacto que Cristo compró para nosotros en la cruz. El Padre nos dará Su instrucción si le pedimos y escuchamos Su guía y voz.

 

La aprobación no depende del rendimiento. El rendimiento sigue cuando usted entiende quién es. Cuando sabes que eres aceptado en el amado, y que tienes la aprobación de Dios, puedes moverte en autoridad espiritual porque sabes de dónde viene el poder. La gente a menudo encuentra un caminar más íntimo con Dios simplemente por estar comprometido en Su obra, junto a Él. ¿No sabes que somos llamados al Negocio Familiar? Recuerdo cuando mi padre empezó a llevarme al mar en su barco de pesca. Yo sólo tenía seis años cuando fui por primera vez en su barco, el Why Worry.  Recuerdo que él estaba a mi lado ayudándome a dirigir el barco. Al principio me llevó a unos cientos de metros del puerto, y cuando estaba listo, finalmente aprendí a navegar, a dirigir el barco yo mismo, y a hacer todas las tareas que había visto a mi padre realizar.

 

Vivimos en días cuando Dios está acelerando Su obra mientras vemos que el mundo a nuestro alrededor se vuelve cada vez más oscuro. Dios promete que, a medida que la oscuridad aumenta, también lo hará la luz de Dios (Isaías 59:19). Vivimos en días en que el Padre necesita "todas las manos a la obra" para levantar las redes

 

Pregunta 1) ¿Alguna vez has estado en una situación en la que te preguntaron que hicieras algo que estaba fuera de tu habilidad o conocimiento? ¿Cómo superaste tus deficiencias y te volviste más cómodo?

 

En mis primeros días como pescador en la costa este de Inglaterra, una persona no necesitaba una licencia para operar un barco o para pescar. Cuando la gente veía lo joven que era y el tamaño del barco en el que trabajaba, se ponían nerviosos debido a mi juventud. Descubrí que siempre ayudaba decirles quién era mi padre y que yo estaba trabajando con él. Todo el mundo sabía quién era Tom Thomas, ya que era bien conocido a lo largo de la costa este de Inglaterra. Tenía la autoridad para operar su barco y pescar.  Debido a la relación en la que Cristo ha traído a todos, a los cristianos se les ha permitido salir a los caladeros y atrapar hombres y mujeres para Dios. Tu padre te ha autorizado y dado su permiso y su bendición.

 

Jesús se acercó entonces a ellos y les dijo: —Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra. Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo (Mateo 28:18-20).

 

El Señor ha prometido eso, porque a Él se le ha dado autoridad en el cielo y la tierra, así que Él nos provee esa autoridad a nosotros los creyentes. Él estará contigo mientras avanzas tal como mi padre me enseñó poco a poco. Los líderes dotados deben enseñar las Escrituras, pero también capacitar a hombres y mujeres haciéndoles que nos observen y hagan lo que hacemos. Esa es la manera en que Jesús hizo el ministerio. El enemigo no quiere que creas que también se te ha dado autoridad, porque su reino perderá terreno cuando comiences a vivir en dependencia del poder de Dios. La autoridad que ha sido dada a Cristo ahora también descansa en todos los creyentes (Hechos 2:38-39; Mateo 28:18). En las trece cartas de Pablo el Apóstol, la frase en Cristo, en Él, o términos relacionados, ocurre 165 veces. Creo que Pablo está tratando de comunicar una verdad sobre algo, ¿no? Exploremos eso:

 

Todos fuimos bautizados por un solo Espíritu para constituir un solo cuerpo —ya seamos judíos o gentiles, esclavos o libres—, y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu (1 Corintios 12:13).

 

Cuando creíste y pusiste tu confianza en Cristo, la simple verdad de la declaración anterior fue que no sólo naciste de nuevo sino que también el Espíritu de Dios vino y tomó residencia en el templo de tu corazón, tu espíritu (Juan 3:3). Ustedes que pertenecen a Cristo han sido llevados a una unión espiritual con el Dios del universo (Juan 17:22-23). Más tarde, Pablo reitera su pensamiento cuando dice, "Ahora vosotros sois el cuerpo de Cristo, y cada uno de vosotros es parte de él" (1 Corintios 12:27). De la misma manera que Jesús es la Vid, y nosotros somos los sarmientos (Juan 15:5), así hemos sido injertados en esta unión espiritual con Dios (Romanos 11:24), lo que Pablo llama, en Cristo Jesús. Estar en Cristo es haber sido llevado a una relación espiritual que es natural-usted está unido con Cristo, así como usted también entró en una unión espiritual con sus hermanos y hermanas en Cristo en todo el mundo.

 

De quien todo el cuerpo [Cristo] bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor (Efesios 4:16).

 

Autoridad Restaurada

 

Cuando nuestro antepasado, Adán, fue creado, fue hecho a imagen de Dios y se le dio dominio sobre la Tierra. Hemos perdido algo desde los primeros días de la raza humana, porque leemos que Adán tenía la capacidad mental de proporcionar nombres para toda la creación animal y de aves (Génesis 2:19-20). También se le dio la responsabilidad de gobernar sobre todo lo que Dios había hecho:

 

Entonces dijo Dios: «¡Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza! ¡Que domine en toda la tierra sobre los peces del mar, sobre las aves de los cielos y las bestias, y sobre todo animal que repta sobre la tierra!» Y Dios creó al hombre a su imagen. Lo creó a imagen de Dios. Hombre y mujer los creó.Y los bendijo Dios con estas palabras: «¡Reprodúzcanse, multiplíquense, y llenen la tierra! ¡Domínenla! ¡Sean los señores de los peces del mar, de las aves de los cielos, y de todos los seres que reptan sobre la tierra!» (Genesis 1:26-28 Énfasis mio).

 

La palabra hebrea, radah, traducida con nuestra palabra "dominar," significa "gobernar o someter." Dios dio responsabilidad y autoridad sobre toda la creación a Adán y sus descendientes. Presumo que incluso al rey de las bestias, el león, lo podría dominar el hombre bajo la autoridad de Dios y el león obedecía. Tal era el dominio y autoridad que el hombre tenía antes de la caída en el Huerto del Edén. El rey David, hablando por el Espíritu, dice algo muy similar:

 

Cuando contemplo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que allí fijaste,me pregunto: «¿Qué es el hombre, para que en él pienses? ¿Qué es el ser humano, para que lo tomes en cuenta?»Pues lo hiciste poco menos que Dios, y lo coronaste de gloria y de honra: lo entronizaste sobre la obra de tus manos, todo lo sometiste a su dominio (Salmos 8:3-6 Énfasis mio).

 

La palabra hebrea, mashal, traducida con la palabra, "dominio", en el Salmo 8, versículo 6, indica que Adán y nosotros como sus descendientes somos administradores, gobernadores o mayordomos de Dios sobre la tierra. Mashal significa "gobernar, reinar, tener dominio sobre y administrar." La humanidad era diferente del resto de los seres creados debido a ser coronada con gloria y honor y hecha gobernante sobre la Tierra. Solo él fue creado a imagen de Dios y podía gobernar con gracia y verdadera justicia. Él era el representante de Dios. Él fue creado a imagen de Dios mostrando la semejanza del Único Dios Verdadero, representando el corazón y la voluntad de Dios para Su creación

 

Bajo la inspiración del Espíritu en los versículos anteriores, David dice que el hombre en su creación original fue hecho un poco más bajo que Elohim, la palabra hebrea para Dios. Muchas traducciones dicen esta palabra de manera diferente, y algunos la traducen simplemente con las palabras inglesas seres celestiales, pero la Escritura dice que Adán fue hecho un poco más bajo que Dios. "Elohim" es la palabra casi siempre usada para Dios. Algunas traducciones registran el cambio poniéndolo en las notas de abajo o en los márgenes. Cuán magnífico debe haber sido Adán, coronado con gloria y honor, totalmente equipado por Dios para su papel directivo sobre la Tierra. El pasaje dice que Dios puso todo en la Tierra bajo los pies de Adán, simbolizando el dominio y dominio sobre toda la creación (Versículo 6).

 

Los cielos le pertenecen al Señor, pero a la humanidad le ha dado la tierra (Salmo 115:16 Énfasis mío).

 

La palabra hebrea, Natán, traducida con la palabra "dado", significa asignar. Dios dio la responsabilidad de la Tierra a Adán y sus descendientes. La tierra es el territorio sobre el cual el hombre ha sido asignado para gobernar. La Escritura es clara en que la Tierra pertenece al Señor, pero ha sido asignada a la humanidad para gobernar y administrar. Este pensamiento de la responsabilidad dada a la humanidad también aparece en Génesis 2:15: "Entonces el Señor Dios tomó al hombre y lo puso en el Huerto del Edén para trabajarlo y cuidarlo." La palabra hebrea, shamar, traducida con las palabras inglesas, "cuidar," significa: "guardar, guardar, proteger y preservar, como un vigilante cuida de su ganado u oveja." A Adán y su raza se le asignó la tarea de gobernar y administrar el planeta.

 

Pregunta 2) Usando la definición de la palabra, Shamar; "guardar, proteger y preservar", ¿con qué imaginas que la raza de Adán tenía que ver con tal autoridad? ¿Qué significaba para Adán y Eva tener "dominio?"

 

Como ya hemos dicho en un estudio anterior, este dominio del hombre, creo, no duró ni siquiera una noche. Satanás se apresuró a usurpar y robar la autoridad y el dominio del hombre sobre la tierra. Nuestro antepasado, Adán, entregó el derecho y el dominio de la humanidad para gobernar en las manos de Satanás en la caída. Satanás, con impunidad, podría decir a Cristo en la tentación: "A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos; porque a mí me ha sido entregada, y a quien quiero la doy (Lucas 4:6). Satanás no estaba ofreciendo a Jesús algo que él no tenía. Si es así, esto no habría sido una tentación. Satanás estaba ofreciendo a Jesús algo que estaba en sus manos para usarlo como palanca. Trató de tentar a Cristo para que evadiera la cruz inclinándose ante él, actuando fuera de la voluntad del Padre.

 

Esta pérdida de nuestro dominio y dominio dado a nosotros por Dios es la razón por la que la redención de la tierra tuvo que venir a través de un hombre porque la tierra fue dada a la raza de Adán, y sólo uno de la raza de Adán pudo recuperarla. El hombre era el fideicomisario de la tierra. Una vez que Adán sucumbió a la tentación de Satanás de obedecerle en lugar de obedecerle a Dios, el enemigo podía legalmente hacer cualquier cosa que quisiera a cualquiera de los descendientes de Adán porque se habían convertido en esclavos de Satanás debido a la esclavitud al pecado. Todo lo que tomó fue un acto de desobediencia. Un hombre tenía que ser encontrado a quien Satanás no tenía derecho. Es por eso que Cristo tuvo que nacer de una virgen. No es de extrañar que el concepto del nacimiento virginal también está bajo ataque y algo que el enemigo quiere refutar como tonto. Es un elemento esencial en la historia de la redención. El Mesías, el Cristo, tenía que ser uno de la raza de Adán, pero el pecado no podía mancharlo; de lo contrario, teniendo la naturaleza de Adán, Él hubiera pertenecido y hubiera sido dominado por Satanás.

 

Cristo era 100% hombre pero 100% Dios también, siendo concebido del Espíritu Santo. Satanás, por lo tanto, no tenía derecho sobre el Cristo inocente. La ley divina dice que "El que derramare sangre de hombre, por el hombre su sangre será derramada; porque a imagen de Dios Dios es hecho el hombre" (Génesis 9:6). En otras palabras, cuando Satanás tomó la responsabilidad de llevar a Jesús a la cruz, por primera vez bajo la ley divina, se convirtió en un asesino porque Jesús era completamente inocente, y nunca había pecado. Satanás fue despojado de las llaves de la muerte y del infierno en la cruz (Apocalipsis 1:18). Todo hombre que hace suya la muerte de Cristo creyendo y confiando en Su muerte para el pago por su pecado es hecho justo delante de Dios. La justicia eterna fue satisfecha en la cruz. En las cortes del cielo, Satanás fue condenado legalmente como asesino porque no tenía derecho a matar a Jesús debido a Su vida sin pecado. Justo antes de la cruz, Jesús dijo:

 

Satanás fue despojado de las llaves de la muerte y del infierno en la cruz (Apocalipsis 1:18). Todo hombre que hace suya la muerte de Cristo creyendo y confiando en Su muerte para ser el pago por su pecado es hecho justo delante de Dios. La justicia eterna fue satisfecha en la cruz. En las cortes del cielo, Satanás fue condenado legalmente como asesino porque no tenía derecho a matar a Jesús debido a Su vida sin pecado. Justo antes de la cruz, dijo:

 

Ahora es el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera (Juan 12:31).

 

Pregunta 3) ¿Qué cree usted que sucedería si todos los cristianos en todas partes entendieran su autoridad en Cristo? ¿Qué diferencias, en su opinión, esto haría para los individuos y la iglesia en todo el mundo?

 

Para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales (Efesios 3:10).

 

Satanás y sus ángeles y demonios no quieren que usted entienda todas las implicaciones del versículo anterior. Si lo entiendo correctamente, Pablo está diciendo que es la intención y el plan de Dios para usted, para mí, y la Iglesia, estar en plena oposición contra los gobernantes demoníacos y las autoridades que son invisibles a nuestro alrededor. Debemos declarar a ellos a través de nuestra fe en Dios que ya no tienen ningún fundamento legal en el que apoyarse, que este territorio pertenece a Dios y que deben salir. ¡Recuerda que Cristo murió por ti para recuperar el dominio y la autoridad que nos fue dada en la creación! No sólo para comprarte del poder de Satanás por Su muerte en la cruz, sino también para habilitarte para que te mantengas como un soldado de Cristo en plena oposición a cada obra mala a tu alrededor. Podemos comenzar a tomar la autoridad que Cristo nos ha dado y gobernar sobre los gobernantes y autoridades del mal en los reinos celestiales. Jesús dijo: "Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones... enseñándoles a obedecer todo lo que os he mandado" (Mateo 28:18-20). ¿Qué les mandó? Él les ordenó sanar a los enfermos, expulsar demonios y predicar el evangelio (Lucas 9:1-2, Lucas 10:9, 17).

 

El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también...Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo (Juan 14:12-14).

 

Esa misma autoridad y poder dado a los doce discípulos son asignados a cada creyente. Los teólogos llaman a esta doctrina El Sacerdocio de Todos los Creyentes. Satanás no tiene ningún derecho legal de propiedad sobre nosotros. Pablo, el apóstol, escribe, “el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo(Colosenses 1:13). La autoridad legal que Satanás una vez tuvo sobre nosotros es destruida. Es sólo nuestra incredulidad la que detiene el flujo del poder y autoridad del Espíritu a través de nosotros. Dios escoge las cosas débiles del mundo para confundir a los fuertes (1 Corintios 1:27). ¿Te sientes débil? ¡Entonces Dios te ha elegido para glorificarlo usándote!

 

¿Qué estoy diciendo? Dios, en Cristo, por Su muerte en la cruz, anuló toda reclamación que Satanás tenía contra cualquiera de nosotros que estamos en Cristo. La autoridad que Satanás ejerció una vez contra nosotros ha pasado al Señor Jesucristo y a todos aquellos que están en relación de pacto con Él, es decir, el Cuerpo de Cristo, la iglesia del Dios Viviente. Debemos ejercer Su autoridad bajo el liderazgo y el empoderamiento del Espíritu Santo. No importa cuán jóvenes o viejos seamos, nosotros que pertenecemos a Cristo somos hechos embajadores de Dios (2 Corintios 5:20). En un sentido legal y espiritual, se nos ha dado poder para ejercer la voluntad del cielo sobre la tierra. El único obstáculo para el ejercicio de nuestra autoridad es nuestra falta de fe en Dios. De la misma manera que la electricidad fluye sobre el cable de cobre, así la fe es el canal a la autoridad y el poder de Dios para ver curaciones y otros fenómenos sobrenaturales. Vamos a creer las mentiras de Satanás o la verdad de la Palabra de Dios?

 

Nuestro Derecho de Nacimiento como Sus Hijos

 

Una cosa es conocer intelectualmente estas verdades, pero Dios quiere enseñarnos la verdad con experiencias personales. Él desea traer Su Palabra de nuestras cabezas a nuestro espíritu. "Tú amas la verdad en lo íntimo, Y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría (Salmo 51:6). Pedro sabía intelectualmente, al igual que los otros once discípulos, que Jesús podía evitar que se hundiera en el agua si salía de la seguridad de la barca, pero él era el único de los doce que salió de la barca y experimentó al Señor de una manera nueva. Tengo que admitir, sin embargo, que gran parte de mi vida se ha vivido sin estas verdades. El conocimiento es autoritario, y estas verdades en cuanto a quiénes somos en Cristo, si se digieren espiritualmente y se actúa sobre ellas, cambiarán la dinámica de su vida y la de los que les rodean. La Biblia dice que Dios ha dado a cada uno de nosotros que somos creyentes nacidos de nuevo una medida de fe (Romanos 12:3). Junto con la medida de la fe, Él también ha dado varios dones del Espíritu para que cada uno de nosotros pueda ser usado para edificar la fe del otro: "Ahora a cada uno la manifestación del Espíritu es dada para el bien común" (1 Corintios 12:7). Después de que Pablo repasó una lista de diferentes dones que el Espíritu le da al cuerpo de Cristo, escribió:

 

Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere (1 Corintios 12:11).

 

Ustedes y yo que somos cristianos somos poderosos instrumentos de Dios si podemos vernos a nosotros mismos de la manera que Dios nos ve y salir de la seguridad de nuestras barcas. La mano del enemigo está fuertemente involucrada en sembrar pensamientos en nuestras mentes de que no hay nada especial en nosotros y que no hubo ningún cambio en nuestras vidas cuando nos convertimos en cristianos. Satanás no quiere que creamos lo que la Escritura dice acerca de nosotros, es decir, que somos más que hijos de Adán. Somos dos veces nacidos santos del Dios Altísimo. Estamos investidos de autoridad y poder para destruir las obras del diablo tal como lo hizo nuestro Maestro. La Escritura dice, "El Hijo de Dios fue enviado precisamente para destruir las obras del diablo (1 Juan 3:8).

 

Somos representantes de Cristo, llamados a ser embajadores (2 Corintios 5:20). Así como a Cristo se le dio autoridad para destruir la obra del diablo, a nosotros también. La autoridad y el poder de nuestro Rey, Cristo Jesús, está detrás de nosotros mientras lo representamos en este mundo, hablando Su Palabra y haciendo Sus obras. El Señor siempre está buscando a Su pueblo para expresar su fe en Él:

 

 21Cuando Jesús salió de allí, se fue a las regiones de Tiro y de Sidón. 22 Entonces una mujer cananea que había salido de aquellas regiones, clamaba diciendo:—¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí! Mi hija es gravemente atormentada por un demonio. 23 Pero él no le respondía palabra. Entonces se acercaron sus discípulos y le rogaron diciendo: —Despídela, pues grita tras nosotros. 24 Y respondiendo dijo: —Yo no he sido enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel. 25 Entonces ella vino y se postró delante de él diciéndole: —¡Señor, socórreme! 26 Él le respondió diciendo: —No es bueno tomar el pan de los hijos y echarlo a los perritos. 27 Y ella dijo: —Sí, Señor. Pero aun los perritos comen de las migajas que caen de la mesa de sus dueños. 28 Entonces respondió Jesús y le dijo: —¡Oh mujer, grande es tu fe! Sea hecho contigo como quieres. Y su hija fue sana desde aquella hora (Mateo 15:21-28).

 

Jesús respondió a la mujer al no contestarle. Cuando las oraciones que usted ora aparentemente no son escuchadas, es prudente persistir. Esta mujer persistió por su hijo. Incluso los discípulos vinieron y se quejaron de sus constantes gritos, diciéndole sin corazón a Jesús, delante de la mujer, que la despidiera. Dejemos la imagen clara en nuestras mentes de lo que estaba pasando aquí. Esta mujer fue a los discípulos en busca de ayuda; quizás pensó que no llegaría a una audiencia con el Rey de Reyes, pero el Señor siempre tiene tiempo para las personas. Los discípulos se quejaron a Jesús acerca de ella para "despidela, pues ella grita tras nosotros" (ver. 23). Cuando no mostraron ningún deseo aparente de ayudarla, ella vino a Jesús. Sé que parece extraño para nuestro Señor, pero Jesús no dijo una palabra. Jesús finalmente habló de la situación diciéndole que Su misión principal era a otro grupo de personas, el pueblo judío.

 

En vez de irse, la mujer se acercó: “Ella vino y se postró delante de él” (ver. 25). Ella no se iba a desanimar. Ella debe haber estado aún más desinflada cuando Jesús le dijo que no era correcto tomar el pan de los niños y lanzarlo a los perros (ver. 26). Tengo que creer que había un centelleo en Su ojo y una sonrisa amorosa en Su rostro cuando Él lo dijo porque su respuesta fue de gran fe, por lo cual, creo, fue lo que Cristo esperaba ver. La fe honra y agrada a Dios más que cualquier otra cosa (Hebreos 11:6). ¡Cuán complacido estaba Él por su respuesta! La liberación y curación de su hija fueron dadas en ese mismo instante. Con qué frecuencia, no obtenemos lo que queremos de Él simplemente porque no persistimos en ir más allá de las aparentes barreras a lo que necesitamos de la mano de Dios.

 

Pregunta 4) ¿A qué se refiere Jesús cuando habla del "pan de los hijos?" (Versículo 26). ¿Qué habrías hecho si estuvieras en su lugar? ¿Qué crees que la mantuvo persistiendo?

 

Pan es una palabra que se usa en las Escrituras para describir el alimento básico del día. "Danos hoy nuestro pan de cada día" es lo que rezamos en la oración del Señor. Tal vez, si Jesús hubiera estado enseñando la Oración del Señor a la gente asiática, podría haber sido, "Danos hoy nuestro arroz diario." ¿Cómo interpretamos lo que Jesús le está diciendo a la mujer? Él está insinuando que las obras sobrenaturales de poder, liberación y sanidad son el pan básico de los hijos de Dios. Ella no era una hija de Dios porque no nació israelita, aunque, desde la cruz, cualquier gentil puede convertirse en un hijo de Dios a través de la fe en la obra terminada de Cristo. En ese momento, la mujer no calificaba para el pan de los niños, es decir, el alimento básico de estar en relación de pacto con el Rey del Cielo.

 

¡Si usted es un hijo de Dios por fe en Cristo, usted califica para el pan de los hijos! Usted está bajo el pacto de Dios. La manifestación de la obra del Espíritu está disponible para cada hijo de Dios comprado con sangre. No tenemos porque no pedimos (Santiago 4:2). Si esta mujer, que está fuera de la familia de la fe, puede apelar al Rey de Reyes para que se manifieste su necesidad del poder milagroso de Dios, ¿cuánto más debe pedir y recibir el hijo de Dios? El problema no está en el fin de Dios. Él nos ha dicho que Él confirmará Su Palabra con señales que la acompañan (Marcos 16:20). No tenemos porque no pedimos en fe. Los demonios se estremecen cada vez que un hijo de Dios comienza a pedirle a Dios que se mueva sobrenaturalmente. Cuando comienzas a orar, todo el infierno se desata para obstaculizar tu vida de oración, pero debemos persistir en la oración como lo hizo la mujer en la historia. Una vez que un hijo de Dios comienza a ver qué poder y autoridad están disponibles para él, los demonios y su juego engañoso de mantenerlo creyendo que no tiene poder y autoridad termina. ¡El poder y la autoridad sobre los demonios es el derecho de uno como hijo de Dios!

 

He aquí, les doy autoridad de pisar serpientes, escorpiones y sobre todo el poder del enemigo; y nada les dañará (Lucas 10:19).

 

17 Estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios, hablarán nuevas lenguas, 18 tomarán serpientes en las manos, y si llegan a beber cosa venenosa no les dañará. Sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán” (Marcos 16:17-18. Emfasis mio).

 

Esto no significa que vayamos a buscar demonios. Jesús hizo la obra de Su Padre, y cuando hubo oposición, Él se ocupó de eso. Al hacer el trabajo del reino, encontraremos resistencia, pero tendremos la autoridad para lidiar con la oposición a medida que avanzamos con el mensaje del reino. Así que quiero que se vayan con esta promesa en mente. Si son hijos de Dios, están en el Negocio Familiar. Poder y autoridad han sido dados a ustedes para ser Sus representantes (Su embajadores), para hablar Su Palabra, y hacer Sus obras.

 

No teman, manada pequeña, porque a su Padre le ha placido darles el reino (Lucas 12:32).

 

Oración: Padre, te pido que me llenes y me equipes para tomar el poder y la autoridad que me has dado a un mundo necesitado. Vuelve a mí, Señor Jesús. Yo creo -ayúdame a vencer mi incredulidad. Por favor, enséñame a caminar contigo y a hacer tus obras.

 

Keith Thomas.

 

Correo Electrónico: keiththomas@groupbiblestudy.com 

 

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