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2. Preparing For Eternity

2. Preparándose para la Eternidad

¿Alguna vez se le castigó injustamente cuando era niño (a) por algo que no hizo?

 

Todos probablemente pensamos en situaciones en nuestras vidas donde sentimos que hemos sido tratados injustamente, castigados injustamente, o malentendidos. No siempre vemos que la justicia prevalece en nuestras vidas o en las vidas de otros.

 

A menudo nos preguntamos por qué nos pasan cosas malas. Cuantas veces han escuchado a la gente hacer la misma pregunta. Esa es una pregunta difícil de contestar, pero la verdad es que vivimos en un mundo que es imperfecto con gente imperfecta. La gente imperfecta no puede ser perfecta en su juicio, pero sabemos que hay Uno que lo es. Dios el Padre conoce cada corazón y tiene perfecto conocimiento de cada situación y los motivos detrás de cada acción, por lo tanto El tiene el juicio perfecto. El es el único que puede traer justicia perfecta a este mundo. Cuando escuchamos la palabra “juicio” podemos encogernos de vergüenza por dentro, pero Dios trae perfecta justicia y misericordia cuando El juzga. En el Antiguo Testamento, la gente de Dios a menudo habló del juicio de Dios en una forma positiva, sabiendo que Dios juzgaría a los opresores y protegería a los débiles. Por ejemplo:

 

El Señor defenderá a su pueblo
cuando lo vea sin fuerzas;
tendrá compasión de sus siervos
cuando ya no haya ni esclavos ni libres.” (Deuteronomio 32:36)

 

Lo que este pasaje está diciendo es que Dios juzgará del lado de la gente de Dios. El está lleno de compasión por nosotros cuando ve que no tenemos ninguna fuerza para pelear contra nuestros enemigos. El Señor mismo será nuestra fortaleza cuando lleguemos al punto que no tengamos ningún recurso, fuerzas de la que agarrarnos, o nadie en el que podamos confiar. El quiere pelear nuestras batallas así como lo hizo por el rey Josafat cuando se enfrentó a un batallón de la armada de Moab y Amón (Ammon). Josafat oró, Dios nuestro, ¿acaso no vas a dictar sentencia contra ellos? Nosotros no podemos oponernos a esa gran multitud que viene a atacarnos. ¡No sabemos qué hacer! ¡En ti hemos puesto nuestra esperanza!» (2 de Crónicas 20:12).

 

Con toda seguridad, Dios se hizo presente y una batalla poderosa fue ganada sin ninguna pérdida para la gente de Dios. Nosotros perdemos de vista la belleza en el juicio de Dios si no conocemos el carácter de Dios o confiamos en su bondad. En esta sesión, miraremos la preparación para la muerte y el juicio y como nos afectará a cada uno de nosotros. Nosotros posiblemente no querríamos pensar, pero las Escrituras nos dicen que tendremos que dar cuentas al final de nuestras vidas cuando Dios determine que nuestro final ha llegado. Antes de mirar este tema del juicio, pensemos juntos en la clase de preparación que deberíamos tener antes de la muerte y el juicio que tendrá lugar.

 

Preparándose para la muerte

 

En la sesión pasada miramos lo que una persona experimenta al morir. Este es un tema que la mayoría de la gente trata de evitar. J. Kerby Anderson tuvo razón cuando dijo, “La muerte es la función mas democrática y universal de todas las funciones. Golpea a todo el mundo en cualquier momento, respetando muy poco la edad, la clase, el credo o el color.” La muerte tiene un índice de éxito del 100% y sin embargo la mayoría de la gente rehúsa discutir o pensar en cuanto a este tema. Woody Allen a menudo dice, “Yo no tengo miedo de morir. Yo sencillamente no quiero estar allí cuando pase.” Por mucho que la tratemos de evitar, la muerte no se va. Todos nosotros la enfrentaremos sin excepción. No importa cuanto dinero tenga o que clase de seguro tenga, es simplemente cuestión de tiempo.

 

Ninguno de nosotros sabe cuanto tiempo nos queda. La cosa remarcable en cuanto a esto es que aun cuando lo sabemos no podremos escapar. Muchos haremos lo que sea para evitar pensar en esto, y mucha gente hará muy poco para prepararse.

 

Mi esposa, Sandy y yo fuimos con sus padres a Escocia de vacaciones mientras vivíamos en Inglaterra. Una noche cuando empezó a oscurecer tuvimos que buscar un hotel junto al camino. Pasamos junto a unas puertas negras de hierro forjado con un anuncio que decía, Black Barony Hotel. No podíamos ver los edificios desde la puerta, así que decidimos mirar para ver que clase de hotel era. Debido a la hora del día y las puertas de hierro, empezamos a bromear entre nosotros, diciendo que íbamos a ir a la torre del terror y que probablemente seria un castillo escondido o algo así. Mientras pasábamos por los árboles, con toda seguridad que era un castillo! Un castillo muy grande sin ningún carro en el estacionamiento! Mientras nos bajábamos del carro un hombre con una joroba fuerte se acercó a nosotros. Para completar, sobre la puerta estaban estas palabras en letras grandes; Prepárese para encontrarse con su Dios, Amos 4:12, Estas palabras se encuentran en las Escrituras.

 

Fue muy raro también saber que éramos las únicas personas que nos estábamos quedando en ese hotel esa noche; los otros 75 cuartos estaban vacíos.

 

Evidentemente, ellos tenían una feria de turismo que había sido cancelada a última hora. Sandy y yo dormimos esa noche en una cama de cuatro postes que el rey Santiago había usado para dormir, el rey cuyo nombre está en al Biblia King James. Supimos después que el versículo de la Biblia sobre la puerta era para los soldados que habían usado el hotel para pasar la noche mientras los entrenaban para la guerra para prepararlos para la eternidad si perdían en la batalla. Era algo bueno prepararse para encontrarse con Dios.

 

Un epitafio en una tumba dice, “Detente mientras pasas por aquí, como tú estás ahora, una vez yo estuve, y como estoy yo ahora, tú también estarás, así que prepárate para seguirme a mi!

 

Alguien garabateó, “No estoy contenta de seguirte, hasta que yo sepa donde fuiste! Esta persona tenia razón, es importante saber donde va uno al morir, pero cuando se nos dirige en la dirección correcta, deberíamos prepararnos par lo que nos espera.”

 

¿Qué papel desempeña la transformación de nuestro carácter en esta preparación?

 

La preparación sólo puede darse mientras estamos aquí en la tierra porque nos graduamos para la eternidad con el carácter que tenemos al morir. Yo creo que nuestra ‘posición’ o ‘rango’ en el cielo depende de cuanto hemos demostrado de la naturaleza de siervo de Cristo mientras estamos aquí en la tierra. Cualquiera sea el grado del carácter de Cristo que fue impreso en su vida aquí en la tierra, así será su grado de recompensa en la eternidad.

 

La palabra carácter primero se usó para describir la imprenta en papel de las letras del periódico. Dios ha buscado imprimir divinamente la naturaleza y el carácter de Cristo en forma profunda en su alma para que otros lo lean.

 

1 de Tesalonicenses 5:23 dice “Que el mismo Dios de paz los santifique por completo; y que guarde irreprensible todo su ser, espíritu, alma y cuerpo, para la venida de nuestro Señor Jesucristo.” Cuando Jesús venga, el cuerpo será resucitado en un cuerpo glorioso (1 Corintios 15:42-44).La pregunta que se levanta es, ¿qué quiere decir la Biblia cuando habla del alma y el espíritu? ¿Cuál es la diferencia? La mayoría de los maestros de la Biblia cree que el alma está hecha de la mente, la voluntad y las emociones, mientras que el espíritu es la parte de nosotros que nos conecta directamente con Dios. En el libro de Génesis por ejemplo, se nos dice que a Adán y Eva se les advirtió que ellos no debían comer del árbol del conocimiento del bien y del mal, “porque cuando coman seguramente morirán.” (Génesis 2:17). Cuando ellos comieron del fruto, físicamente, no cayeron muertos, pero algo pasó en su naturaleza interna, su espíritu “murió” al ser cortados de Dios a causa del pecado “A ustedes les dio vida cuando aún estaban muertos en sus delitos y pecados” “Nos dio vida junto con Cristo, aun cuando estábamos muertos en nuestros pecados (la gracia de Dios los ha salvado!”) (Efesios 2:1,5).

 

Por supuesto, su cuerpo empezó a decaer en ese momento también, de manera que no fue algo que los afectó sólo en el sentido espiritual. Antes de que pecaran, Adán tenía una mente y creatividad increíble. El les dio nombre a todos las bestias del campo y los pájaros que Dios creó. (Génesis 2:19-20). Yo creo que cuando tengamos nuestros cuerpos resucitados, nuestras mentes serán restauradas a la misma capacidad que Adán experimentó en el jardín del Edén. El resultado directo del pecado del hombre en su espíritu fue que cuando Dios vino para disfrutar el compañerismo con él y Eva, ellos se escondieron del Señor (Génesis 3:8). ¿Por qué se escondieron? El pecado causa separación entre el hombre y Dios, un estado que Dios llama “muerte.” Cuando venimos a Cristo, nuestro espíritu es renovado o revivido de su muerte de estar separado de Dios. Dios quiere renovar y transformar nuestra mente, voluntad y emociones, en la medida que meditamos en Su Palabra y somos obedientes a Su espíritu. El rey David dijo en el salmo del pastor: “El conforta mi alma” (Salmo 23:3). Pedro también escribió: “pues están obteniendo la meta de su fe, que es su salvación.” (1de Pedro 1:9). Nuestra mente, espíritu y emociones deben ser traídas bajo el dominio y el control del espíritu de Dios. El carácter es la meta de nuestra fe. Seremos recompensados de acuerdo al carácter de Cristo que está en nosotros.

 

El diccionario.com define la palabra carácter como “la suma de los rasgos y características de la naturaleza individual de una persona o cosa.” Somos seres transformados día a día en el área de nuestra alma y espíritu a través de cada experiencia por la que pasamos. Cada cosa en la vida es una prueba de nuestro carácter, y el carácter del hombre es medido en forma precisa por sus reacciones a las iniquidades de la vida. La reputación no es carácter. La reputación es sólo lo que los hombres piensan que usted es; el carácter es lo que Dios sabe que usted es. Si respondemos en obediencia al Espíritu de Cristo en cada situación por la que pasamos, somos hechos más y más conformes a la imagen o semejanza de Cristo. Si usted es creyente, usted está predestinado por Dios para ser hecho a la representación de Jesucristo.

 

Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito.29 Porque a los que Dios conoció de antemano, también los predestinó a ser transformados según la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.” (Romanos 8:28-29 – el énfasis es mio)

 

¿Qué situaciones ha usado Dios en su vida para moldear su carácter en preparación para la eternidad?

 

Dios le conoció y le predestinó para ser hecho a la imagen de Su Hijo. Fácilmente podemos pasar por este pasaje sin pensar en las implicaciones de lo que el Espíritu quiere enseñarnos. No podemos culpar a Dios por las cosas malas que nos han pasado en el curso de nuestras vidas, algunas veces estas cosas han pasado debido a nuestras propias decisiones. Lo que Dios dice es que El usará cada situación para nuestro bien en nuestras vidas si nos abrimos a sus enseñanzas y la dirección de su Espíritu Santo. La cosa maravillosa es que Dios ha visto el final desde el principio. El nos tiene a cada uno de nosotros en su corazón antes de que el mundo fuera hecho. El le conoció y le predestinó para ser moldeado en una persona como su hijo.

 

Tus ojos vieron mi cuerpo en gestación:
todo estaba ya escrito en tu libro;
todos mis días se estaban diseñando, (Salmo 139:16)

     

El trabajo de Dios en el mundo es prepararle para la eternidad. “El carácter que forjemos en la tierra será una posesión duradera en el mundo que viene” (J.C. Ryle)

 

Si usted quiere ser grande a los ojos de Dios, piense en la forma en que está respondiendo a las circunstancias difíciles que se presentan en su camino. ¿Está listo y preparado para encontrarse con su Dios? ¿Qué tanto de su carácter se reflejará ese día?

 

Hace unos años leí un libro muy popular de Stephen Covey, 7 Hábitos de la Gente Altamente Eficiente (7 Habits of Highly Effective People). Uno de los hábitos más importantes de la gente efectiva es Empezar con el Final a la vista ¿Cuál quiere que sea el resultado de su vida? Si quiere ser efectivo (a) con su vida y dejar este mundo un poquito mejor debido a su presencia en él, entonces es sabio detenerse y preguntarse, qué clase de diferencia está haciendo con su vida. ¿Es una diferencia que solamente permanecerá en esta vida o es algo que será eterno? ¿Usted trabaja por recompensas temporales por sus habilidades, tiempo, energía y dinero, o recompensas eternas?

 

¿Qué cosas cree que puede llevarse al cielo?

 

Estoy seguro de que esta no es una lista exhaustiva, pero hay tres cosas que me vienen a la mente.

1) Otras personas a las que ha ayudado en esta vida.

2) Las cosas que ha aprendido, por ejemplo. la Palabra que Dios ha impreso en nuestros corazones.

3) El carácter de Cristo impreso en nuestro espíritu.

4) Las personas que ha ganado para Jesús.

 

No tendremos la oportunidad de devolvernos para tener más de estas cosas, y no hay tal cosa como la reencarnación que nos permita probar otra vez. La Biblia es clara cuando dice que solamente tenemos una vida para vivir.

 

Y así como está establecido que los seres *humanos mueran una sola vez, y después venga el juicio.” (Hebreos 9:27).

 

Si Cristo se le apareciera hoy y le dijera que mañana usted se va a ir al cielo, ¿cómo se sentiría? ¿Cuáles son las cosas en las que necesita más tiempo para hacer mientras tiene la oportunidad?

 

¿Qué pasa después de que cruzamos la puerta de la muerte?

 

Sea cuando muramos o cuando Cristo regrese, la puerta de nuestra vida terrenal se cierra detrás de nosotros. Estas fueron las palabras de David cuando el hijo que había concebido con Betsabé murió. “Pero ahora que ha muerto, ¿qué razón tengo para ayunar? ¿Acaso puedo devolverle la vida? Yo iré adonde él está, aunque él ya no volverá a mí. (2 Samuel 12:23). La idea de la reencarnación es una mentira de acuerdo a las Escrituras. Tenemos solamente una vida para vivir, No creo que hay ninguna escritura que me cause más tristeza que esta.

 

Señor, ¿son pocos los que van a salvarse? —le preguntó uno.
24 —Esfuércense por entrar por la puerta estrecha —contestó—, porque les digo que muchos tratarán de entrar y no podrán.25 Tan pronto como el dueño de la casa se haya levantado a cerrar la puerta, ustedes desde afuera se pondrán a golpear la puerta, diciendo: "Señor, ábrenos." Pero él les contestará: "No sé quiénes son ustedes." 26 Entonces dirán: "Comimos y bebimos contigo, y tú enseñaste en nuestras plazas." 27 Pero él les contestará: "Les repito que no sé quiénes son ustedes. ¡Apártense de mí, todos ustedes hacedores de injusticia!" 28 Allí habrá llanto y rechinar de dientes cuando vean en el reino de Dios a Abraham, Isaac, Jacob y a todos los profetas, mientras a ustedes los echan fuera.29 Habrá quienes lleguen del oriente y del occidente, del norte y del sur, para *sentarse al banquete en el reino de Dios.30 En efecto, hay últimos que serán primeros, y primeros que serán últimos. (Lucas 13:23-30).

 

¿Qué cree que Jesús quiere decir cuando dice: “No se quienes son ustedes”

 

¿Cuáles son sus sentimientos cuando lee este pasaje?

 

La primera cosa que yo noto es que la puerta se cierra. Siento mucha tristeza cuando pienso que muchos vendrán a la puerta de Cristo con la expectativa de entrar pero se darán cuenta de que la puerta está cerrada. Creo que muchos de los musulmanes fundamentalistas han sido mal guiados al creer que han estado del lado de Dios, pero han sido engañados matando gente inocente por la ganancia política de otros, debido a la oscuridad espiritual de sus lideres. Los ciegos guían a los ciegos. Que triste será ver hombres y mujeres que han asistido a la iglesia todas sus vidas, habiendo tenido una vacuna de religión que los aparta de la cosa real, un conocimiento personal con Dios. Jesús dijo, “No se quienes son ustedes” (verse 25).

 

Que tragedia! Es posible pasar la vida haciendo obras que usted siente que lo justifican y darse cuenta al final de su vida que ha trabajado en vano. Jesús habla sobre esto. Algunas personas creen que estarán bien el día del juicio porque han hecho obras buenas o hazañas grandes. Seguro, piensan ellos, “eso me dará un lugar en el cielo.” Algunos creen que Dios tendrá en cuenta todo lo bueno que han hecho y pesarán esto contra lo malo y si se equilibra bien, creen que ellos entrarán. Como le encanta al enemigo engañar a la gente con ese pensamiento! Si esto fuera verdad, ¿cuál seria el equilibrio? Seria un “línea de corte” “cut off point” el cual separaría algunos en un lado y otros en el otro basados en una mejor obra de caridad u otro acto menos noble. Si usted cree que puede entrar sólo por “ser bueno, está tristemente engañado y la peor parte es que no podrá tomar el examen otra vez. Será demasiado tarde! La puerta está cerrada! Habrá muchos tocando y llorando en la puerta, pero la puerta estará cerrada y no se volverá a abrir (Mateo 25:10-12). Tenemos solamente una vida para vivir. Por eso este pasaje dice: “Esfuércense por entrar por la puerta estrecha…” (Versículo 24).

 

¿Qué significa que hay últimos que serán primeros, y primeros que serán últimos? (Lucas 13:23-30).

 

Yo lo interpreto como algo que sorprende a la mayoría de la gente. Hay aquellos en este mundo que muchos pensamos que son grandes hombres de Dios porque han sido grandemente notados, pero ser notados en la tierra no significa que serán grandes en el cielo. El tener el carácter real de Cristo será visto por todos. Yo creo que habrá muchas sorpresas reservadas para nosotros. Veremos el fruto de nuestro trabajo, la gente con la que hemos compartido de Cristo o dado agua en el camino, ellos nos sorprenderán al estar cerca de Jesús y quizás aun más cerca de El que nosotros. A menudo nos preguntamos en cuanto a esta o aquella persona; hasta donde usted sabe ellos no respondieron al evangelio, pero cómo sabemos lo que una persona ha decidido en su corazón. Si un hombre en lo más profundo de su corazón está abierto a Dios pero nunca ha tenido la oportunidad de escuchar el evangelio, ¿no cree que Dios puede mostrarle cómo puede ser salvo? Dios no quiere que nadie perezca, sino que todos respondan a la salvación de Dios. (2 Pedro 3:8).

 

Aquellos que han despedido a sus seres queridos que están ahora en la eternidad, puede que ustedes no sepan donde están porque no hicieron lo que ustedes esperan que un creyente haga, pero usted podría sorprenderse ese día. Solamente Dios conoce el corazón.

 

Ahora, si usted no está seguro (a) de que es un hijo de Dios estas Escrituras le dan seguridad de ser un hijo (a) de Dios:

 

Todo el que cree que Jesús es el *Cristo, ha nacido de Dios, y todo el que ama al padre, ama también a sus hijos.2 Así, cuando amamos a Dios y cumplimos sus mandamientos, sabemos que amamos a los hijos de Dios.” (1 de Juan 5:1-2)

 

Mas a cuantos lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho de ser hijos de Dios.” (San Juan 1:12)

 

Ese amor se manifiesta plenamente entre nosotros para que en el día del juicio comparezcamos con toda confianza, porque en este mundo hemos vivido como vivió Jesús. En el amor no hay temor sino que el amor perfecto echa fuera el temor." (1 de Juan 4:17).

 

Si usted no está seguro (a) que es un (a) hijo (a) de Dios, yo le animo a que tome el tiempo para considerar la invitación de Cristo. Ahora es el momento para considerar las demandas de Cristo y su invitación para usted. Las Escrituras dicen que habrá mucho lloro porque habrá muchos que tratarán de entrar y no podrán. Tocaran la puerta en vano. Hay una sola puerta y la entrada es estrecha. Cristo mismo es la puerta o la entrada. (Juan 10:7). No hay otro camino para el hombre para ser salvo aparte de venir a Cristo (Hechos 4:12). Oremos! “Señor reconozco que he estado apartado de ti y que he creído que podía gobernar mi vida. Perdóname! Me arrepiento y te recibo como mi Señor y Salvador. Gracias por morir por mí en la cruz y salvarme. Guíame y enséñame tus caminos. Amen!

 

Cuando la puerta se cierre detrás de nosotros, entonces vendrá el juicio.

 

Además, el Padre no juzga a nadie, sino que todo juicio lo ha delegado en el Hijo,” (Juan 5:22).

 

Se nos habla de dos juicios claramente. Hay un juicio que tendrá lugar en la segunda venida de Cristo cuando los creyentes en Cristo sean separados de los no creyentes, como las ovejas son separadas de los cabritos (Mateo 25:31-46). Empieza entonces un tiempo de paz por 1000 años. Después del tiempo del milenio habrá lo que se llama el Juicio del trono Blanco donde sólo los muertos aparecerán para ser juzgados. Se nos ha dicho que la muerte y el Hades darán sus muertos para ser juzgados y arrojados en el lago de fuego (Apocalipsis 20:11-15). Yo creo que habrá un juicio que tendrá lugar en la muerte de cada uno, cualquiera que sea el momento en que esto pase. Si no es así, ¿cómo el hombre rico fue enviado al infierno y Lázaro al lado del seno de Abrahán? Miraremos esto más profundamente en el pasaje de Lucas 16 más tarde, pero es claro que hay un juicio que tendrá lugar en el momento de morir.

 

Y así como está establecido que los seres *humanos mueran una sola vez, y después venga el juicio,(Hebreos 9:27)

 

¡Todos tendremos que comparecer ante el tribunal de Dios! Así que cada uno de nosotros tendrá que dar cuentas de sí a Dios..” (Romanos 14:10-12)

 

Por eso nos empeñamos en agradarle, ya sea que vivamos en nuestro cuerpo o que lo hayamos dejado.10 Porque es necesario que todos comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba lo que le corresponda, según lo bueno o malo que haya hecho mientras vivió en el cuerpo.” (2 de Corintios 5:9-10)

 

Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima; pero cada uno mire cómo sobreedifica. Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo. Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca, la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará. Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa. Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego.” (1 de Corintios 3:10-15)

 

Este juicio llamado en los dos pasajes de arriba el tribunal de Cristo, podría pasar al retorno de Cristo o quizás podría tener lugar cuando el creyente muere. La palabra griega que traduce juicio es bēma; tiene cuatro usos en el idioma griego común de los días cuando el apóstol Pablo escribió a Roma y a los Corintios.

 

1. La manera de caminar de uno (la cual revela el carácter).

2. Una plataforma para un oficio publico (Cf. Hechos 25:6, 10, 17).

3. Una “plataforma de recompensa” en concursos de deportes. A causa de este significado, algunos afirman que el “bema” es solamente un lugar para recompensas—no juicio. Pero en los contextos seculares legales es también denotado.

4. El lugar donde los litigantes se pararon para los juicios. Pablo en forma repetida enfatiza este significado; Hechos 25:10, Romanos 14:12.

 

El diccionario de Vine dice que la palabra bēma, literalmente significa, “poner (su pie) sobre.” Denota “un lugar levantado o plataforma, donde era el lugar de la asamblea; desde la plataforma los discursos fueron hechos. La palabra llegó a ser usada por una tribuna, dos de las cuales eran para el acusador y para el acusado; fue aplicado al tribunal de un magistrado romano o gobernante. Hay varias cosas que tienen significado en cuanto a esto, la primera es que ante Cristo, todo motivo y todo acto será revelado.

 

El creyente no será juzgado de acuerdo a sus pecados. Nosotros estamos completamente seguros por lo que Jesús hizo en la cruz por nosotros.
 

"Ciertamente les aseguro que el que oye mi palabra y cree al que me envió, tiene vida eterna y no será juzgado, sino que ha pasado de la muerte a la vida.” (Juan 5:24, el énfasis es mío)

 

Pero habrá un juicio el cual determinará nuestra recompensa. Habrá un juicio el cual revelará como hemos usado nuestros recursos, tales como el tiempo, energía, habilidades y el dinero. Cada una de las escrituras arriba fue escrita para los creyentes y hablan de un tiempo donde los creyentes serán llamados para dar cuentas de su mayordomía aquí en la tierra.

 

He aquí una lista que contiene algunos de los aspectos principales de nuestra vida que van a ser puestos a prueba cuando comparezcamos ante el Señor.

 

  1. Cómo hemos tratado a los demás creyentes (Hebreos 6:10; Mateo 10:41-42)

  2. Cómo hemos empleado los talentos y capacidades que Dios nos ha dado (Mateo 25:14-19; Lucas 19:11-26; 1 de Corintios 12:4; 2 de Timoteo 1:6; 1 de Pedro 4:10)

  3. Cómo hemos usado nuestro dinero (Mateo 6:1-4; 1 Timoteo 6:17-19).

  4. De qué forma hemos usado los malos tratos y las injusticias (Mateo 5:11-12; Marcos 10:29-30; Lucas 6:27-28, 35; Romanos 8:18; 2 de Corintios 4:17; 1 de Pedro 4:12-13).

  5. Cómo soportamos los sufrimientos y las pruebas (Santiago 1:12; Apocalipsis 2:10)

  6. Cómo hemos empleado nuestro tiempo (Salmo 90:9-12; efesios 5:16; Colosenses 4:5; 1 de Pedro 1:17).

  7. Cómo hemos corrido la carrera particular que Dios nos ha dado a correr (1 de Corintios 9:24; Filipenses 2:16; 3:13-14; Hebreos 12:1)

  8. Con cuanta eficacia hemos controlado nuestros apetitos carnales (1 de Corintios 9:25-27)

  9. A cuantas almas hemos dado testimonio y hemos ganado para Cristo (Proverbios 11:30; Daniel 12:3; 1 de Tesalonicenses 2:19-20)

  10. Lo fieles que hayamos sido a nuestro llamado (Colosenses 3:22-24)

  11. El uso que le hayamos dado a nuestra lengua (Mateo 12:36; Santiago 3:1-12)

  12. Hasta que punto hemos sido fieles a la Palabra y al pueblo de Dios (Hechos 20:26-28; 1 de Pedro 5:1-2)

  13. Lo hospitalarios que hayamos sido con los extraños (Mateo 25:35-36; Lucas 14:12-14)

 

Coronas:

El Nuevo Testamento se refiere concretamente a cinco coronas o recompensas que les otorgara a los fieles el Señor en su tribunal. Estas coronas representan las clases de conducta y servicio que El va a recompensar.

  1. La corona incorruptible (1 de Corintios 9:24-27)

  2. La corona de justicia (2 de Timoteo 4:8)

  3. La corona de vida (Santiago 1:12; Apocalipsis 2:10)

  4. La corona de gozo (1 de Tesalonicenses 2:19)

  5. La corona de gloria (1 de Pedro 5:1-4)

Esta lista fue tomada del libro “55 Respuestas a preguntas sobre la vida más allá de la muerte” por Mark Hitchcock, paginas 148 y 149, 152 y 153.

 

Bevere escribe,

Muchos tienen la idea errónea que todo juicio futuro será erradicado a causa de la salvación. Verdaderamente, la sangre de Jesús nos limpia de los pecados que nos han apartado del Reino, sin embargo, no nos exime del juicio de como nos comportamos como creyentes, sea bueno o malo.

 

Al final todo se dará a conocer. Todas las cosas serán descubiertas. Entenderemos los grandes misterios de esta vida. Nada estará escondido. Esto no deberíamos tomarlo como algo negativo porque hay actos de bondad que muchos de nosotros hemos hecho en secreto ante los hombres, pero Dios ha visto el deseo y el motivo de nuestros corazones y nos recompensará abiertamente. Habrá otros de los cuales poco saben porque no han sido notados, pero han estado trabajando quietamente en los páramos de alguna selva donde su trabajo ha sido dulce para Dios. Algunos de ustedes han dado generosamente al pobre y se han sacrificado por el pobre; lo han hecho para Dios y en secreto par los hombres. “….tu Padre, que está en lo secreto; y tu Padre, que ve lo que se hace en secreto, te recompensará.” (Mateo 6:18)


“Y quien dé siquiera un vaso de agua fresca a uno de estos pequeños por tratarse de uno de mis discípulos, les aseguro que no perderá su recompensa.» (Mateo 10:42)

 

No hay nada escondido que no llegue a descubrirse, ni nada oculto que no llegue a conocerse públicamente.” (Lucas 8:17).


“Ninguna cosa creada escapa a la vista de Dios. Todo está al descubierto, expuesto a los ojos de aquel a quien hemos de rendir cuentas.” (Hebreos 4:13).

 

El Señor ve cada cosa que hemos hecho por El y nada se escapa de su atención. Podríamos decir:

Entonces dirá el Rey a los que estén a su derecha: "Vengan ustedes, a quienes mi Padre ha bendecido; reciban su herencia, el reino preparado para ustedes desde la creación del mundo.35 Porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; fui forastero, y me dieron alojamiento;36 necesité ropa, y me vistieron; estuve enfermo, y me atendieron; estuve en la cárcel, y me visitaron." 37 Y le contestarán los justos: "Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te alimentamos, o sediento y te dimos de beber?38 ¿Cuándo te vimos como forastero y te dimos alojamiento, o necesitado de ropa y te vestimos?39 ¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y te visitamos?" 40 El Rey les responderá: "Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de mis hermanos, aun por el más pequeño, lo hicieron por mí." (Mateo 25:34-40)

 

Esta clase fue preparada por el pastor Keith Thomas, traducida y editada por Rossi Tretbar y revisada por Diana Gonzalez.